• Luis Mania

Tormenta geomagnética destruye 40 satélites de Elon Musk

El fenómeno solar afectó el despliegue de decenas de satélites del sistema de Internet satelital Starlink tras un exitoso lanzamiento.



Casi todos los satélites de Internet Starlink que un cohete Falcon 9 de SpaceX llevó más allá de la atmósfera terrestre el pasado 3 de febrero no alcanzarán la órbita prevista. SpaceX reveló que una tormenta geomagnética que tuvo lugar un día después del lanzamiento afectó gravemente a los satélites, y hasta 40 de ellos volverán a entrar o ya han entrado en la atmósfera terrestre.

El Servicio Geológico de los Estados Unidos describe las tormentas geomagnéticas como periodos de "rápida variación del campo magnético" causados normalmente por una fuerte oleada de vientos solares.

Estas tormentas pueden ser perjudiciales para la electrónica y los satélites en órbita. En este caso concreto, calentó la atmósfera y provocó que la resistencia atmosférica -o la fricción que actúa contra el movimiento de los satélites- aumentara hasta un 50% más en comparación con lanzamientos anteriores. SpaceX explicó que su equipo de Starlink intentó salvar los satélites recién desplegados poniéndolos en modo seguro, que ajusta su movimiento para que vuelen de canto como una hoja de papel, para minimizar el arrastre. Por desgracia, el aumento de arrastre impidió que los satélites salieran del modo seguro.



Según SpaceX, los satélites en órbita no suponen ningún riesgo de colisión, se quemarán por completo al volver a entrar en la atmósfera y no crearán desechos orbitales. No se espera que ninguna parte de algún satélite toque el suelo. "Esta situación única demuestra el gran esfuerzo realizado por el equipo de Starlink para garantizar que el sistema esté a la vanguardia de la mitigación de los desechos en órbita", escribió la empresa en su anuncio.

SpaceX ha lanzado más de 2.000 satélites Starlink hasta enero de este año para su constelación de primera generación. Los lanzamientos con satélites Starlink como carga útil se han convertido en una rutina para la empresa, y serán aún más comunes si consigue la aprobación para formar una segunda constelación con hasta 30.000 satélites destinados a proporcionar cobertura global de Internet.

Aunque Starlink podría proporcionar conexión a Internet incluso a personas que se encuentran en lugares lejanos, los astrónomos afirman que las megaconstelaciones se han convertido en una amenaza peor para sus estudios que la contaminación lumínica urbana. De hecho, la Unión Astronómica Internacional acaba de crear el Centro para la Protección del Cielo Oscuro y Silencioso contra las Interferencias de las Constelaciones de Satélites. Dado que el principal problema es que los telescopios recogerán la luz reflejada por estas constelaciones de satélites, dificultando la observación del resto del universo, el organismo se centrará en soluciones de software y técnicas de mitigación que los observatorios puedan aplicar. SpaceX añadió "parasoles" a sus satélites Starlink en 2020 para hacerlos parecer menos brillantes. Según Sky & Telescope, ahora parecen más débiles, pero siguen siendo visibles para los telescopios.