• Luis Mania

Susto en el Mundial de Natación: se desmayó mientras competía y su entrenadora la rescató

En plena competencia, Anita Álvarez sufrió un desmayo y su entrenadora, Andrea Fuentes, se tiró a la pileta antes que los asistentes reaccionaran. Mirá la secuencia del dramático momento.

La nadadora estadounidense Anita Álvarez protagonizó el gran susto de la jornada en los Mundiales de Budapest tras desvanecerse mientras realizaba sus ejercicios en la final de solo libre de natación artística.

Un percance que se quedó solo en su susto gracias a la rápida intervención de su entrenadora, la española Andrea Fuentes, que no dudó en lanzarse a la piscina para rescatar a su pupila.

Tras abandonar la piscina en camilla, la nadadora se recuperó y se encuentra fuera de peligro, aunque como informó el equipo estadounidense será sometida a distintas pruebas en los próximos días para desvelar las causas del desvanecimiento.


Horas más tarde, Fuentes ha concedido una entrevista al programa El Larguero de la Cadena Ser en la que ha explicado que esta no es la primera vez que su pupila sufre un episodio semejante. “Los deportistas buscamos el límite del cuerpo y a veces lo encontramos”, ha señalado. Después ha contado como ha sido el momento más dramático del Mundial de natación: “He visto que los socorristas no se tiraban al agua porque estaban paralizados. Yo les gritaba desde la otra punta que se metieran al agua ya. He visto cómo se quedaban embobados y me he tirado al agua directa hacia ella. Veía como ella se iba hundiendo y yo nadaba lo más rápido que podía”, ha relatado la entrenadora. “He hecho la apnea más rápida de mi vida, más que cuando me preparaba para los Juegos Olímpicos. Ahora se recuerda como un cuento raro”, ha afirmado. Anita Álvarez se encuentra en perfecto estado, ha añadido Fuentes.

“Yo estaba dando todo lo que podía y el polo me pesaba 20 kilos”, ha descrito Fuentes. “Cuando he llegado a ella, he visto al socorrista nadando a su ritmo. Yo la cogí y le saqué, pero veía que no respiraba y tenía la mandíbula cerrada y súper dura. Le he metido dos bofetadas y la he gritado: ¡Anita, respira! Y ella no respiraba. El socorrista la mantenía boca arriba. En los primeros auxilios te enseñan que cuando uno no respira hay que ponerlo de lado y yo le giraba la cabeza porque el otro no se enteraba de nada. Los tuve que rescatar a los dos casi porque el otro no sabía nadar bien”, se lamentaba, aunque ha dicho que comprende la situación. “Entiendo que yo soy una deportista olímpica y que puedo nadar más rápido. Él quería hacer su trabajo, pero yo quería sacarla cuanto antes y él me estaba pesando demasiado. Al final la hemos sacado del agua, pero le pusieron boca arriba en la camilla y yo insistía que no estaba respirando y que tenía que girarla. Al cabo de dos minutos es cuándo ha empezado a respirar”.

Las quejas de la entrenadora se han extendido también a los servicios médicos del Mundial. “No sé si era su primera vez porque intentaron ponerle máscaras y ella lo que quería era estar tranquila y no paraba de llorar pidiendo que la dejaran tranquila. Al final me he tenido que pelear un poco con ellos. Era como si estuvieran histéricos”, ha explicado Fuentes.