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“¿Por qué tengo que renunciar?”: la reacción de Sergio Berni tras la agresión

El ministro de Seguridad bonaerense fue golpeado por choferes en un piquete en reclamo por el asesinato de un conductor en La Matanza.

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, descartó la posibilidad de presentar la renuncia luego de haber sido atacado a golpes por colectiveros que protestaban por el asesinato de un compañero de trabajo.

“¿Por qué tengo que renunciar? Lo que vamos a hacer es redoblar el esfuerzo y seguir trabajando”, planteó el funcionario en la puerta del Hospital Churruca, hacia donde fue trasladado este lunes al mediodía, tras ser atacado durante una protesta de colectiveros en La Matanza.

Con respecto al crimen del chofer de la línea 620, aseguró que “no fue un hecho habitual” en cuanto a su modus operandi. De acuerdo a la versión que maneja Berni, los delincuentes cruzaron dos vehículos para detener la marcha colectivo que manejaba Barrientos.

Además Berni se solidarizó con la familia del chofer asesinado “a sangre fría” y contó que está a la espera de estudios médicos para ver si es necesario ser operado debido a un “fractura de malar” derivada de la agresión. También remarcó que “no justifica la violencia recibida” y sostuvo que no denunciará a las personas que lo atacaron durante la protesta.


El caso


El ministro de Seguridad bonaerense resultó herido a piedrazos, palazos y golpes de puño al arribar a la protesta que un grupo de choferes de colectivos realizaba en la localidad bonaerense de Lomas de Mirador, partido de la Matanza, con motivo del crimen del colectivero Daniel Barrientos, asesinado esta madrugada en un asalto.

Fuentes oficiales confirmaron que, tras la agresión -que se extendió por aproximadamente media hora-, Berni fue trasladado al hospital Churruca, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, donde arribó en helicóptero con “conmoción cerebral, muchos golpes y cortes profundos en el cuero cabelludo y en el rostro”, aunque aseguraron que no perdió el conocimiento en ningún momento.



Además, los voceros aseguraron que, si bien el funcionario se resistía a concurrir al centro asistencial, los médicos le aconsejaron trasladarlo para que sea sometido a estudios, al igual que su secretario privado, quien también recibió muchos golpes durante el ataque de los manifestantes.

En tanto, once personas -ocho policías porteños y tres colectiveros-, resultaron heridas producto del enfrentamiento, según aseguró el titular del SAME, Alberto Crescenti.

Berni fue agredido a palazos, pedradas y golpes de puño por los manifestantes que se concentraban en el cruce de la avenida Juan Manuel de Rosas y General Paz, donde los compañeros del colectivero asesinado realizaban un corte de tránsito en reclamo de justicia.

En tanto, el ataque contra el ministro bonaerense se registró a las 11.47 cuando Berni, acompañado por el ministro de Transporte provincial, Jorge D’Onofrio, y un efectivo de la Policía de la Ciudad llegó caminando al lugar donde se concentraban los choferes.

A medida que se aproximaba al grupo de manifestantes, el responsable de la seguridad en la provincia de Buenos Aires comenzó a ser insultado y agredido a golpes de puño. Incluso cayó al piso donde fue pateado, mientras comenzaron a rodearlo algunos otros efectivos de la fuerza porteña con intenciones de evitar que continuara la golpiza, de la que también fue víctima D’Onofrio.

Minutos después del ataque, en el que Berni quedó con pómulo y mejilla derecha ensangrentadas, se formó a su alrededor una ronda de manifestantes enardecidos, con quienes el ministro intentó conversar.

“Vine a hablar. Recién terminamos de detener a quien supuestamente es el autor. Estoy acá, primero porque entiendo el problema que están pasando todos los días. No hay nadie que venga a poner la cara y me banco la que sea. No salgo corriendo como los demás, estoy acá”, dijo Berni mientras continuaban los insultos y le seguían arrojando elementos.


“Sos un mentiroso”, lo increparon los colectiveros en medio de la protesta. “Yo no soy mentiroso, por algo estoy acá”, le respondió Berni en medio de los disturbios. “¡Yo no me escondo y estoy acá! No hay soluciones mágicas, vengo a trabajar por ustedes”, continuó mientras lo insultaban y los policías trataban de apartarlo de los agresores.


“Vamos a hablar en algún lugar, acá no podemos hablar”, insistió el ministro, quien alcanzó a gritar “a mí me duele como a ustedes y acá vengo solo”.

Pasado este mediodía, un grupo de efectivos de la infantería de la Policía de la Ciudad rodeó y sacó al ministro del lugar con un casco de ciclista y lo subió a un auto particular, para evitar una nueva agresión .

En ese contexto, ocho efectivos de la Policía de la Ciudad y tres colectiveros tuvieron que recibir atención médica, y cuatro de ellos tuvieron que ser derivados al hospital Santojanni, en su mayoría con traumatismos de cráneo.

“La mayoría sufrieron golpes fuertes en la cabeza, mientras que hubo un caso de una herido con una fractura en su mano”, explicó el titular del SAME.

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