• Luis Mania

Otra más: Después de la RTO, quieren exigir un código QR a los motociclistas mendocinos

El proyecto fue presentado por un legislador suarista ante "el notorio incremento del robo de motos". Apuntan a que el trámite sea gratuito.

Luego del revuelo que generó en enero la implementación de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), el senador radical Marcelo Rubio presentó un proyecto que dará que hablar en la Legislatura: los motociclistas deberán contar con un código QR de seguridad vial para identificarse y, si no lo tienen, será considerado una falta grave. La iniciativa fue acompañada por el interbloque Cambia Mendoza.

Este código será obligatorio para los conductores de motos, según la iniciativa, y servirá para “brindar información rápida y precisa” a organismos de seguridad, salud y bomberos. La normativa presentada establece una penalidad y será considerada una “falta grave” no llevar el código de identificación o tenerlo en forma ilegible. Al igual que la RTO, se tendrá que realizar un trámite para obtener el código.

“Ante el notorio incremento de robos de motos, se propone la creación del Código QR, que deberá estar adherido a los tanques de los motovehículos, para que puedan escanearse en forma rápida y eficaz los datos del vehículo y la información registral de sus propietarios y personas autorizadas para su uso asegurando con esto, la detección de cualquier irregularidad dominial, colaborando con la prevención de delitos”, señalan los argumentos.

Además, pretende que en caso de un accidente vial, se pueda brindar la información necesaria a los equipos de salud.

En tanto, el Ministerio de Seguridad será el organismo de aplicación a través de la Verificación Física de Automotor y Motovehículo, por lo que deberán capacitar al personal. Asimismo, la cartera que conduce Raúl Levrino deberá proveer las herramientas tecnológicas para obtener en el instante un código QR. Para llevar adelante la propuesta, si ésta se aprueba, tanto la cartera de Seguridad como la de Salud tendrán que implementar una APP para que los policías y los médicos puedan acceder a los datos de los códigos que llevarán los motociclistas.


“La idea es empezar con las motos y luego ir agregando las bicicletas”, remarcó el senador, que no descarta que el proyecto pueda sufrir cambios cuando ingrese a comisión, incluso a futuro podrían incluirse los automóviles.

Según explicó Rubio, el código habría que tramitarlo en los talleres verificación, cuyo servicio está tercerizado por el Ministerio de Seguridad. Por otra parte, el legislador dejó en claro que no son los mismos talleres que se utilizan para la RTO. La idea es que la obtención del QR sea gratuita, pero eso será algo que se definirá luego cuando la normativa se reglamente.

“Facilitaría todas las cosas y no habría que andar con toda la documentación. Es algo novedoso”, explicó Rubio, que dejó en claro que consultó la iniciativa con Levrino, quien le dio el aval para avanzar en la Legislatura.


Información personal


Los datos que brinden los usuarios tendrán carácter de declaración jurada y cualquier alteración o utilización de esos códigos para brindar información falsa, será plausible de sanción, según lo que establece el Código Penal argentino.

En el texto se establece que la información brindada por los usuarios deberá ser: datos filiatorios del propietario y personas autorizadas para conducirlo -nombre completo; número de DNI; fotografía del usuario de perfil o tipo carnet; dirección; números de teléfono útiles o de contacto- e información médica que el organismo de aplicación considere pertinente -grupo sanguíneo; alergias, tratamientos médicos- para casos de emergencia.

“En caso de utilizar, bajo la apariencia de un código de la presente ley, un código QR para atacar, borrar o modificar, la información contenida en una base de datos o en cualquier dispositivo digital que se utilice, la misma será considerada un delito digital, con las sanciones previstas por el Código Penal Argentino y las leyes que correspondan”, señala el proyecto.


El revuelo de la RTO


El 1 de enero comenzó a regir la RTO en la provincia y unas semanas antes se generó un caos por las largas filas de los conductores que intentaban obtener con apuro la oblea. Debido al avance de las vacaciones, esa implementación generó un masivo vuelco a los talleres oficiales.


A raíz de este colapso y de los desperfectos en el sitio web para obtener los turnos, el gobierno decidió dar marcha atrás y se estableció no aplicar las multas a los conductores que no tuvieran la RTO y en su lugar, se apuntó a concientizar en la vía pública.




Fuente: Marisa Alarcón (El Sol)