• Luis Mania

¿Mendoza atrasa el reloj? Mientras el proyecto avanza, para el Gobierno "no es prioritario"


El retraso de una hora en los relojes, que podría tratarse la semana próxima en la Legislatura, divide opiniones dentro de Cambia Mendoza.


El proyecto de resolución para retrasar una hora los relojes en Mendoza durante los meses fríos para aprovechar más y mejor la luz solar divide opiniones dentro del propio oficialismo. Mientras el diputado Jorge Difonso (UP-FR), aliado de Cambia Mendoza, confía en que será tratado la próxima semana, desde el Gobierno dijeron que no es un tema "prioritario".

La propuesta del legislador de Unidad Popular tiene el aval de científicos y algunos de sus pares, incluso de la oposición. Es por eso que el sancarlino confía en que la semana que viene la iniciativa obtendrá el despacho necesario para llegar al recinto el miércoles.

Sin embargo, si se aprueba, al ser un proyecto de resolución y no de ley, el Ejecutivo no está obligado a implementarlo, ya que solo se tratará de una expresión de deseo.

Desde el bloque radical sostienen que hay voces a favor y en contra sobre la iniciativa para cambiar el huso horario de -3 a -4 y que no tienen una posición tomada al respecto. Es que en la Legislatura tienen otros proyectos entre sus prioridades, como los presentados por el Ejecutivo para modificar el sistema judicial.

Al respecto, Víctor Ibañez, ministro de Gobierno, dijo este miércoles: "Se está empezando a debatir, estamos en otros temas prioritarios, como Portezuelo del Viento, entre otros. Será algo que habrá que analizar".

En paralelo, el diputado nacional Julio Cobos (UCR) presentó en el Congreso un proyecto de ley para que el huso horario cambie en todo el país. El exgobernador fue quien lo implementó en la provincia en 2004. Desde entonces, si bien en repetidas ocasiones el debate se planteó, nunca volvió a concretarse su aplicación.

Cobos argumentó que la Argentina tiene una de las mayores diferencias entre la hora solar y la oficial, y que esto afecta al consumo de electricidad y al desempeño escolar de nuestros alumnos.

"La gran mayoría de los alumnos, en las distintas latitudes del país comienzan su jornada en plena oscuridad, produciéndose así un efecto negativo en su desempeño escolar. Actualmente, en Mendoza, la hora reloj de inicio de las actividades escolares es a las 8 de la mañana, pero en realidad corresponde a las 6.30 de la hora solar", dice el texto.


Difonso cuenta con investigaciones a su favor que aseguran que cambiar esta modificación generará un ahorro de energía y ayudará al organismo a respetar el reloj biológico, que actualmente se encuentra desfasado.

Este martes Andrea Pattini, directora del Instituto Ambiente, Hábitat y Energía del CONICET, y Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas, se presentaron ante la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) de Diputados y defendieron el proyecto para retrasar una hora los relojes.

Ahora Difonso buscará el respaldo de las empresas vinculadas al servicio energético. Es por eso que el próximo martes la comisión volverá a reunirse y recibirá a José Álvarez, presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios Públicos.





El proyecto


El proyecto de resolución impulsado por Difonso solicita “al Poder Ejecutivo Provincial lleve adelante un programa de eficiencia energética en nuestra provincia, y como principal medida se efectúe el atraso de una hora en los relojes de toda la provincia durante los meses de otoño e invierno, volviendo el día 22 de setiembre al horario normal actual”.

La iniciativa propone que, en caso de no poder ser aplicado dicho programa en todo el territorio provincial, se analice comenzar con la opción de la Administración Pública; invitar a los municipios a su adopción, y pedir a los legisladores nacionales por Mendoza que propongan el programa de eficientización energética en el Congreso de la Nación, “de tal forma de utilizar otro Huso Horario en nuestro país en los meses de otoño e invierno hasta el 21 de setiembre de cada año”.

Según sostiene el proyecto, “unos de los principales problemas económicos, sociales y ambientales en nuestro país es la utilización y disponibilidad de la energía. Pronósticos y estimaciones de datos económicos para este año 2022 expresan que será necesario importar energía para electricidad en el orden de los 600 millones de dólares”.



Lo que se persigue es economizar energía y un mayor aprovechamiento de la luz solar, además de atender “cuestiones de seguridad que se incrementan en los horarios nocturnos”, asegura Difonso, quien agrega que este cambio tiene igualmente otra ventaja positiva a nivel ambiental, como es el hecho que “el ahorro de recursos producto del cambio horario hace que se reduzca el consumo de materias primas, repercutiendo así también en la reducción de la contaminación”.

De igual manera, el diputado sostiene que “beneficia al sector empresarial”, dado que uno de los principales beneficios para


“una PyME es que tiene la posibilidad de recibir apoyo para racionalizar sus consumos energéticos. De esta manera, además de atenuar su impacto medioambiental, le permite mejorar competitividad mediante el ahorro económico que puede conseguir realizando actuaciones sencillas y amortizables. La disminución del consumo eléctrico genera un ahorro importante en las empresas”.


Otra referencia puesta de relieve por Difonso, es en relación al biorritmo, subrayando que “sería importante considerar el uso horario en virtud del cual el cuerpo humano funciona más eficientemente durante las horas de luz solar”.