• Luis Mania

Mauricio Macri fue procesado por el espionaje a familiares del ARA San Juan


El magistrado le prohibió salir del país y lo embargó en 100 millones de pesos; la defensa del expresidente había cuestionado a Bava por “parcial”, pero la Cámara Federal de Mar del Plata lo confirmó al frente de la causa.


El juez federal de Dolores Martín Bava procesó hoy al expresidente Mauricio Macri como responsable de presuntos hechos de espionaje ilegal contra familiares de las víctimas del ARA San Juan. Lo embargó en cien millones de pesos y le prohibió salir del país.

En estos momentos, Macri está en Chile. El juez dijo que la veda de los viajes al exterior empezará a regir “a partir de su reingreso a la República Argentina”. La prohibición, no obstante, no es total porque Bava contempló en su fallo la posibilidad de autorizarlo a viajar ante pedidos concretos.


El juez Martín Bava, subrogante en el juzgado federal de Dolores

Además de prohibirle salir del país y embargarlo, Bava dispuso que Macri no podrá “ausentarse de su lugar habitual de residencia por un término mayor a los diez días sin previo aviso al tribunal”.

El expresidente tendrá que informarle a Bava, asimismo, cualquier cambio de domicilio.

El juez, acusado de “parcial” por Macri, tomó esta decisión dos semanas después de haber sido ratificado al frente de la causa por la Cámara Federal de Mar del Plata, el mismo tribunal que ahora deberá revisar este procesamiento.

Las pruebas, según Bava

La argumentación de Bava tiene dos ejes centrales: sostiene que las tareas de los agentes de la AFI sobre los familiares de las víctimas del ARA San Juan fueron ilegales y afirma que Macri fue el responsable de ese espionaje ilegal. Que lo ordenó y sacó provecho de él.

El juez no cuenta con ningún documento ni testimonio directo que pruebe que Macri dio la orden de hacer inteligencia, pero sostiene que solo él pudo haber dispuesto semejante cosa.

Bava afirmó que “en los documentos que obran en la causa se observa a la Agencia Federal de Inteligencia informando, en muchos casos en tiempo real, los acontecimientos vinculados a los familiares de los tripulantes del submarino” y que el objetivo de estos seguimientos “no era la seguridad presidencial”, sino “proteger la imagen” de Macri. La ley solo permite que la AFI actúe cuando esté en juego la defensa nacional o la seguridad interior.

El juez esgrime como prueba de que no es cierto que los agentes buscaran custodiar a Macri el hecho de que hay documentos de inteligencia producidos cuando él ya se había ido de Mar del Plata o “con demasiada antelación” a su viaje.

“Se produjo un seguimiento constante y sostenido en el tiempo de todos los reclamos efectuados por las víctimas durante los doce meses que componen el período analizado”, afirmó Bava.

El juez citó en su fallo el caso de la mujer y la hermana de dos tripulantes que se presentaron en el club donde estaba Macri jugando al golf para entregarle un petitorio. La AFI les tomó fotos e hizo un informe sobre sus redes sociales que -según el juez- nada podría tener que ver con una cuestión de seguridad porque se hizo cuando Macri ya se había retirado del lugar.

“En este caso -dijo Bava- puede verse claramente cómo los legítimos reclamos de justicia que encabezaban los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan eran vistos por el gobierno nacional como una variable de conflicto hacia la gestión gubernamental.

En cuanto a la responsabilidad penal de Macri, Bava sostiene que otra prueba en su contra es que el jefe de la delegación Mar del Plata dijo que “pasaba inmediatamente la información producida a la superioridad”.