• Luis Mania

IRRIGACIÓN: Marinelli termina su mandato y dice que uno de sus logros fue reducir el personal

En su balance, el sanrafaelino explicó que logró bajar el gasto corriente del organismo al 15%. En el 2022, el Senado votará a favor o no de la nominación del titular de Irrigación que envíe el Ejecutivo



El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, transita sus últimos meses al frente del organismo encargado de la gobernanza del agua, donde redujo el 20% la planta de personal. El 27 de abril del 2022 termina su mandato que arrancó en el 2017 de la mano del entonces gobernador Alfredo Cornejo. A pesar de que no depende de él, aseguró que le gustaría continuar en el cargo y si no fuera así que su reemplazante siguiera su misma línea en cuanto a la mayor eficiencia en la administración del recurso hídrico.

El punto clave es que será Rodolfo Suarez el encargado de nominar a la figura que estará al frente de Irrigación durante otros cinco años. Luego el Senado realizará una votación secreta a favor o en contra de esa designación, previo a la realización de una asamblea pública, que no es vinculante como sucede siempre en estos casos.


Si el mandatario eligiera a Marinelli nuevamente para ese puesto y pasara el visto bueno de la Legislatura, sería la primera vez en la historia de la democracia que se produciría una reelección del titular de Irrigación. Lo mismo si llegara a conducirlo una mujer (más cercana al suarismo), otra de las opciones que suena dentro del organismo, o un consejero del agua. "Me gustaría seguir porque me apasiona lo que estoy haciendo pero aún no he hablado con Suarez. Recién lo voy a hacer en febrero", dijo.

Más allá de los nombres y de las figuras posibles de uno u otro sector, el actual responsable de Irrigación recalcó que en ese lugar tiene que estar una persona con mucha cintura política ya que le tocará dialogar con un amplio abanico de usuarios del agua, desde grandes empresarios a pequeños regantes. "Pero siempre tratando de buscar una solución en resguardo de los intereses de la provincia", afirmó a Diario UNO el funcionario sanrafaelino que ha ejercido diferentes funciones tanto en el Estado provincial como en el municipal.

Cuando Julio Cobos fue gobernador, Marinelli se hizo cargo del Ministerio de Gobierno. También fue director del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y secretario de Ambiente, Obras y Servicios Públicos, y de Gobierno de la Municipalidad de San Rafael.



El balance al frente de Irrigación

A modo de balance, Marinelli se enorgullece de haber modificado una ecuación que venía arrastrándose desde hace años en Irrigación: la cantidad de dinero destinado al gasto corriente. "Ese porcentaje quedó en el 15% y era superior al 20%. Además logramos una reducción importante de la planta de trabajadores, casi 100, porque muchas personas se jubilaron y no volvimos a contratar a nadie", detalló tras mencionar que el gasto en personal pasó del 57% al 44% durante su gestión.

En total, Irrigación tiene 480 empleados, de los cuales la mitad son profesionales. Además, hay otros 100 contratados que ocupan cargos directivos, como los consejeros del agua. Maneja un presupuesto anual de $2.200 millones, de los cuales el 40% fue destinado este año a inversiones en obras y compra de maquinarias para la repartición, "lo que se pudo concretar gracias a la mayor recaudación y a pesar de que el incremento de la tarifa fue menor a la inflación (30%)", sostuvo el funcionario.

En la última licitación, se destinaron $170 millones para adquirir 8 camionetas, 5 excavadoras sobre orugas, 1 retroexcavadora y 2 camiones volcadores. La otra gran inversión se concretó en el 2019 con un monto de $80 millones.

"Además hemos entregado $90 millones a las inspecciones de cauce para financiar parte de las compras que han hecho en equipamiento. La recaudación de nuestro organismo está destinada a obras, inversiones y proyectos especiales para asistir a los productores y mejorar la eficiencia en la administración del agua y del riego”, destacó.

Por ahora, a Marinelli le queda una etapa delicada por concluir ya que atravesaremos un verano con escasez hídrica. Hasta el momento, las lluvias han colaborado con las reservas de los embalses y la situación está controlada en todos los oasis, al margen de que algunos ríos estén más complicados que otros, como en Malargüe.