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Detrás de escena: así se vivió el regreso de Mirtha Legrand a la televisión

“¿Dónde está mi abuela?” se pregunta Juana Viale apenas cruza la puerta de ingreso a los estudios Cuyo. La referencia, claro, es para Mirtha Legrand, la mujer que en apenas una hora comenzaría a grabar la temporada número 55 de su programa. Las idas y vueltas, las negociaciones, las incertidumbres son parte del pasado, y La Chiqui muestra el entusiasmo de siempre pero renovado. Y la actriz no quiere perderse ningún detalle.



Atenta a cada movimiento, Juana se dirige al camarín de la diva que llegó maquillada desde su domicilio y espera pacientemente que le den el visto bueno para poder trasladarse hasta el estudio. Allí, en tanto, técnicos, camarógrafos, sonidistas y productores controlan que la máquina funcione perfecto, que cuando sea el momento de dar aire no haya nada librado al azar. Monitoreando todo, su nieto y productor Nacho Viale, custodia que todo marche según lo planeado y se preocupa para que su abuela tenga todo en tiempo y forma

Entre bambalinas también está Marcela Tinayre, quien revela que no tuvo tiempo de ver a su madre durante todo el día. Observa y aprueba la decoración del estudio, pero lejos de conformarse, no puede con su genio y reacomoda algunos de los tantos ramos de flores que celebran este regreso a la tele.



“Soy toquetona con el tema de decoración, cambié de lugar algunas flores por su salida, para que el paso sea más amplio. Además me gustan los colores armoniosos así que con el responsable cambiamos algunas de lugar”, explica una exultante Marcela a Teleshow. “¿Viste qué lindo está? Una claridad espectacular. Me encanta por ella, que está contenta”, agrega con elogios de hija, sin dejar de dar los toque finales para que todo sea perfecto.


“Estamos muy contentos. Estoy admirada y tratando de que todo esté lindo, hay muchos técnicos y profesionales para eso, pero yo también soy el apoyo moral. El decorado es de los más lindos que he visto, es cálido”, completa Marcela. En relación con los preparativos, advierte que no habrá aire acondicionado en el estudio, porque cabe recordar que la Chiqui se está recuperando de una disfonía que hizo dudar de la fecha del regreso.

Los camarógrafos ensayan todas las tomas, desde la salida de la diva al estudio hasta cada uno de los tres lugares de la mesa que serán ocupados. En su escritorio, en tanto, ya se encuentran las diferentes tarjetas con los saludos de rigor y las ya mencionadas flores, donde se destaca un imponente ramo de rosas amarillas con un remitente ya conocido por todos: Susana Giménez.



Las luces se apagan y se hace un silencio total, pero todo es una falsa alarma y únicamente se produjo para controlar que también funcionen de manera correcto. Tras el último chequeo, ahora sí es el momento para que Mirtha Legrand aparezca en el estudio -de la mano de Juana- con un imponente vestido de Claudio Cosano. Su histórico diseñador la observa desde el detrás de escena, con una mueca de satisfacción por el trabajo realizado.

¿Los invitados para este primer envío? Javier Milei y Fátima Florez, la pareja del momento y quienes, sin saberlo en ese entonces, tuvieron su primer flechazo amoroso en diciembre pasado justamente en una mesa en que acompañaban a la señora de la televisión. La humorista se encontraba desde temprano en su camarín, todavía sin decidir si salir a cámara con un vestido blanco o uno negro. El candidato a Presidente, por su parte, llegaría casi sobre la hora, reconociendo que en esta oportunidad tampoco se había peinado, tal como ocurre desde sus 16 años.


Las luces funden a negro y ahora sí, en pantalla se puede ver un clip que resume en pocos minutos la carrera de la diva en cine y en televisión. Al finalizar, Mirtha saluda parada al lado del escritorio, mientras el estudio aplaude y vitorea a la mujer que tiene el récord mundial de años en el aire con un mismo ciclo. Sí, ese que Alejandro Romay le insistía para que se hiciera cargo pero ella dudaba, por el hecho de tener que comer en cámara con invitados a los que, además, tenía que interrogar sobre los más variados temas.


“Estás divina”, se escucha la inconfundible voz de Cosano y Mirtha agradece, antes de manifestar su orgullo porque “tengo una mesaza que nadie tiene”. El graph de la transmisión televisiva no deja dudas; “Volvió Mirtha”, y luego de los diferentes saludos y agradecimientos a las empresas que año a año la acompañan llega el tiempo de sentarse a la mesa con los invitados.

A su derecha, de traje negro, corbata al tono con lunares blancos y camisa celeste, Javier Milei. A su izquierda, con un vestido corto negro con un hombro descubierto, transparencias y brillos, Fátima Florez. Después de los saludos protocolares, ingresa la cocinera Jimena Monteverde, quien vuelve a estar encargada del menú de cada jornada. Para el estreno, se decidió por una burratina para la entrada, un risotto de azafrán con un medallón de bondiola como plato principal y una pavlova con una salsa cítrica y detalles en caramelo de postre.



La grabación transcurre entre risas y miradas cómplices. Es el primer encuentro formal de la pareja ante las cámaras, y no puede ser en otro lugar que junto a la mujer que ofició de celestina. “Es una mujer hermosa, talentosa, pero ninguno de los dos tomó conciencia de lo que estaba pasando”, dice el economista como única referencia a aquel flechazo de diciembre.

Finalizada la cena y al apagarse las cámaras, se produce el primer beso de la pareja en público, ante los ojos de todos los presentes que coronan con aplausos ese instante. La ovación se transforma en felicidad por ser testigos del regreso de Mirtha en una nueva temporada de la leyenda viva de la televisión, quien con los últimos aplausos se dirige a su camarín acompañada por sus familiares y amigos.

Mientras Milei sale raudo sin dar declaraciones a la prensa, Fátima se toma unos minutos para charla con Teleshow. “Es fuerte haber estado los dos juntos en un programa, nunca habíamos estado, pero la verdad que me sentí muy cómoda, porque a Mirtha ya la siento como una amiga y hay una química muy especial”. Y solo tiene elogios para la conductora: “La vi fantástica, mejor que todos nosotros y con preguntas incisivas, como siempre, bien al estilo Chiqui”.


PROGRAMA COMPLETO EN ESTE LINK:



Con respecto a su romance con el economista, asegura que hay planes de convivencia a futuro, pero de momento hay algunos escollos: “Somos dos personas con muchas ocupaciones, pero le sacamos muy bien el jugo a los momentos que estamos juntos. Dice que de Milei la enamoraron “su inteligencia y su caballerosidad” y que durante el programa lo vio “fantástico, como siempre, súper cómodo”.

A pesar de su predisposición, y de ser consciente de la requisitoria periodística, elige no ahondar en la posibilidad de tener un hijo juntos: “No te voy a decir todas las cosas que hablamos, porque son parte de nuestra intimidad. No son cosas para andar hablando en un minutito”, se excusa. Y aclara que en caso de convertirse en primera dama no abandonaría su carrera artística: “Si Javier gana, yo voy a hacer mi temporada como todos los años en Mar del Plata. Es más, me estoy yendo ahora para hacer un casting y buscar nuevos talentos”, dice por si alguien tiene dudas.

Cuando Fátima se retira del estudio, las luces se apagan y descansan hasta que llegue el momento del próximo show. Mientras tanto, en su camarín Mirtha descansa con la satisfacción del deber cumplido y ya está pensando en las próximas mesazas, que tendrán a los presidenciables Sergio Massa y Patricia Bullrich. Pero esos serán otros capítulos porque lo que importa ahora es que volvió Mirtha. Volvió La Chiqui. Y la televisión nuevamente sonríe.


Con fotos: RS Fotos y StoryLab

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