• Luis Mania

Clases en Mendoza: Cruzan datos de alumnos y maestros sin vacunar

No podrán obligar a las familias antivacunas a inocular a sus chicos. Pero sí intentarán "motivarlos". Podrían jugar el Ítem Aula con maestros antivacunas. Por la pandemia, el SUTE discutirá la fecha del 21 de febrero para iniciar las clases. Se reúnen el jueves.


El gobierno mendocino cruzará los datos del sistema nacional de vacunas Nomivac con el padrón de alumnos del sistema público y privado con subsidio estatal, y también con la nómina de docentes y no docentes de la provincia, para saber quiénes son los que están vacunados con el esquema completo, y quiénes no.

No habrá "pase sanitario" para obligar a alumnos y maestros a vacunarse, aunque el famoso Ítem Aula que compone el salario docente podría tener un rol en esta pandemia, para "empujar" a educadores antivacunas a inocularse contra el coronavirus. Aún no se deciden los protocolos de ingreso y permanencia en las aulas, y se apostará a la "presión social" de los grupos de padres, para que la vacunación anti covid avance lo más rápido posible en el sistema escolar mendocino venciendo la resistencia de otros padres "antivacunas". Entretanto, el gremio de maestros SUTE, recientemente recuperado por una conducción peronista, estudia pedirle al gobierno escolar encabezado por José Thomas que postergue el inicio de clases ante el avance fulminante de la variante Ómicron de Covid-19, que ya ha producido más contagios en enero de este año, que en toda la pandemia.

El avance del virus y cómo afrontar el comienzo de clases es el tema central que se analiza y discute a menos de un mes del inicio del ciclo lectivo el 21 de febrero. El jueves, en una reunión clave, el SUTE, la DGE y probablemente funcionarios del gobierno abordarán este problema, en una amplia agenda que incluye infraestructura escolar, salarios, ley educativa (frenada en la Legislatura), y prestaciones de la OSEP.

Muy probablemente, un mes y medio atrás nadie habría estado pensando en cómo empezar las clases, luego de un 2021 en que las escuelas que dependen de la provincia tuvieron presencialidad completa, con burbujas de aislamiento propias de las infecciones con las variantes Pangolin (la original), Manaos, y luego Delta. Pero la irrupción feroz de la Ómicron desde que fue descubierta en África en noviembre del año pasado obliga a un replanteo, aunque con una premisa: en el gobierno provincial, en la DGE, y en el gobierno nacional, quieren salvar la presencialidad. Luego, dependerá de las herramientas de cada distrito y de los gremios docentes.