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El superintendente general de Irrigación de Mendoza, Sergio Marinelli, se refirió a las consecuencias de las intensas lluvias registradas en el sur provincial y a la necesidad de anticiparse a futuras contingencias climáticas. En diálogo con MinutoYA durante el Almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael, el funcionario también abordó la polémica con La Pampa por el caudal del río Atuel.

Marinelli señaló que las precipitaciones recientes complicaron el avance de algunas obras, entre ellas la que recorrió en el distrito de Malvinas. Al mismo tiempo, sostuvo que los trabajos de infraestructura deben contemplar los problemas que se producen en sectores bajos y expuestos a inundaciones.

“Este año estamos abocados a evitar los problemas que tienen aquellos lugares que están en zonas inundables, zonas bajas”, explicó. En San Rafael, agregó, hubo sectores que sufrieron inconvenientes importantes por la acumulación de agua durante los últimos días.

Para el titular de Irrigación, la atención de las emergencias debe combinarse con medidas que reduzcan el riesgo a futuro. En ese sentido, advirtió que estos fenómenos naturales pueden repetirse y que la planificación debe considerar tanto los períodos de lluvias intensas como los ciclos de escasez hídrica.

“Este es un año complicado para todos. Es un año en el que después vamos a volver a la sequía, esto hay que tenerlo muy en cuenta”, afirmó.

Las reservas y el manejo de los embalses

Marinelli explicó que las lluvias contribuyeron a mejorar la disponibilidad hídrica, aunque también generaron dificultades para administrar y distribuir el recurso. Según indicó, ante la saturación de los suelos, muchos productores redujeron la necesidad de riego.

En el caso del sistema del río Diamante, sostuvo que los embalses se encontraban con reservas elevadas y que se estaban bajando los niveles para disponer de capacidad frente al deshielo y a posibles episodios de precipitaciones intensas aguas arriba.

El objetivo, explicó, es mantener un manejo preventivo que permita absorber nuevos aportes de agua y reducir los riesgos asociados a crecidas. Las decisiones sobre las erogaciones deben contemplar tanto las necesidades del sistema de riego como las condiciones meteorológicas.

La polémica con La Pampa por el río Atuel

El funcionario también fue consultado por los reclamos provenientes de La Pampa ante el aumento del caudal del río Atuel y las denuncias sobre supuestas liberaciones de agua desde Mendoza sin aviso previo.

La controversia había escalado en los días anteriores. El 23 de octubre, el Departamento General de Irrigación informó que las erogaciones para riego desde el embalse Valle Grande estaban interrumpidas desde el 13 de octubre. El organismo atribuyó el agua que continuaba circulando por el cauce a los aportes naturales generados por las lluvias. Según los datos oficiales citados por Irrigación, el caudal en la estación Puesto Ugalde alcanzó los 9 metros cúbicos por segundo el 18 de octubre y luego descendió hasta estabilizarse alrededor de los 6 metros cúbicos por segundo.

Durante la entrevista, Marinelli defendió el manejo que realiza Mendoza y cuestionó las condiciones del cauce en territorio pampeano. Sostuvo que la falta de trabajos de encauzamiento favorece la acumulación de sedimentos y reduce la capacidad del río para conducir el agua, lo que puede provocar inundaciones en campos ganaderos cercanos.

“Ahora, es cierto que no estamos mandando más agua como un desagüe nuestro. Estamos regulando algo que es lógico en la cuenca”, expresó.

El superintendente planteó que las discusiones sobre los caudales deben analizarse en función del comportamiento integral de las cuencas y remarcó la importancia de las obras de infraestructura para prevenir daños.

En la misma línea, Irrigación había reclamado públicamente que La Pampa avance con trabajos de encauzamiento y protección en su territorio, una cuestión que, según el organismo mendocino, ya fue planteada en el ámbito del Comité Interjurisdiccional del Atuel Inferior.

La disputa por el Atuel vuelve así a cruzarse con los desafíos de la gestión hídrica en un año marcado por las precipitaciones extraordinarias en el sur mendocino. Para Marinelli, la prioridad es anticiparse a los riesgos, administrar las reservas y contar con infraestructura que permita afrontar tanto las crecidas como los futuros períodos secos.

Autor: admin

Fuente: MinutoYa