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Christa Pike permanece en estado crítico y recibe atención para salvarle la vida en un hospital, informó su abogado Randy Spivey. La mujer, de 50 años, sobrevivió a dos inyecciones letales con pentobarbital aplicadas el miércoles en una prisión de Tennessee. Tras el procedimiento, fue trasladada en ambulancia, mientras las autoridades suspendieron las ejecuciones por el resto del año.

Spivey dijo que todavía no hay precisiones sobre el pronóstico de Pike, aunque confirmó que seguía viva. La ejecución fue autorizada por la Corte Suprema de Estados Unidos tras una disputa judicial de último momento. Según documentos presentados por la defensa, el protocolo estatal indica aplicar una segunda dosis si la primera no logra causar la muerte.

El abogado describió dificultades para encontrar una vía intravenosa: el equipo de ejecución habría intentado colocarla durante una hora. Según su relato, usaron al menos siete agujas en el brazo izquierdo de Pike y una parecía doblada al retirarla. Los testigos, además, permanecieron en una sala oscura, separados de la escena por una cortina cerrada.

Spivey sostuvo que, minutos después de la segunda dosis, Pike todavía respiraba y que quienes observaban no podían saber qué ocurría detrás de la cortina. “No tenía idea de cuándo, ni siquiera si, el personal médico había empezado a asistirla”, dijo. La madre de Colleen Slemmer, la víctima, calificó el intento fallido como “un desastre”.

Investigación y pedido de clemencia

Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Slemmer, cometido cuando tenía 18 años. La víctima tenía 19. La defensa reclama ahora que el gobernador Bill Lee le conmute la pena, una solicitud que ya había sido rechazada. Sus abogados también evalúan otras alternativas legales y dijeron que quieren considerar la voluntad de Pike cuando se recupere.

Lee ordenó una revisión independiente y afirmó que la investigación será exhaustiva, aunque advirtió que llevará tiempo. “Hay muchas preguntas”, señaló, y agregó que los habitantes del estado merecen respuestas. El gobernador no precisó quién estará a cargo del análisis. La suspensión también alcanza la ejecución de Gary Sutton, prevista para el 3 de diciembre.

El Departamento Correccional de Tennessee defendió su actuación: aseguró que cumplió el protocolo vigente y que no contempla medidas adicionales a las aplicadas. La oficina del fiscal general estatal respaldó la investigación y dijo que es necesario esclarecer lo ocurrido. En tanto, la senadora republicana Marsha Blackburn pidió volver a la silla eléctrica; su rival demócrata, Jerri Green, rechazó esa propuesta y planteó una moratoria.

El caso de Pike es el segundo intento fallido de ejecución en Tennessee en 2026. En mayo, las autoridades suspendieron el procedimiento contra Tony Carruthers porque el personal no consiguió encontrar una vena para administrar el fármaco. El condenado recibió entonces un aplazamiento de un año. La nueva revisión deberá determinar qué falló en el caso de Pike y cómo se aplicó el protocolo.

Autor: admin