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Un nene de 11 años murió tras contraer rabia luego de que un murciélago lo infectara mientras dormía en una cabaña ubicada en el norte de Ontario, Canadá. El trágico episodio ocurrió cuando el menor se despertó abruptamente con el animal en su rostro. Debido a que sus progenitores no detectaron heridas visibles en el momento, optaron por no trasladarlo a un hospital, lo que derivó en un desenlace fatal semanas más tarde.

La falta de una consulta médica temprana selló el destino del niño, ya que diecinueve días después del contacto inicial comenzaron a manifestarse los primeros síntomas preocupantes. El paciente presentó cuadros de vómitos persistentes, pérdida de sensibilidad en la zona facial y una intensa sensación de hormigueo, señales claras del avance del virus en el sistema nervioso.

La evolución de la enfermedad y el diagnóstico médico del nene de 11 que falleció tras ser infectado de rabia por un murciélago

Al ingresar al centro de salud, el personal médico constató que la infección ya se había extendido de forma irreversible por todo el organismo. A pesar de los intensos esfuerzos realizados en la unidad de terapia intensiva durante más de dos semanas, los profesionales determinaron que no había posibilidades de recuperación. Finalmente, con el consentimiento familiar, retiraron las medidas de soporte vital.

Los especialistas explicaron que las mordeduras de murciélago suelen pasar completamente desapercibidas debido a que poseen dientes sumamente pequeños que no siempre dejan marcas en la piel. Por este motivo, la ausencia de una lesión evidente indujo al error a los padres, quienes consideraron que no existía riesgo alguno para la salud de su hijo.

Las estadísticas de la afección en la Argentina

El caso encendió las alarmas internacionales sobre la importancia de la prevención médica. En países como Estados Unidos, los fallecimientos por este virus son sumamente bajos y no superan las diez víctimas anuales. Por su parte, la situación epidemiológica en Argentina registra un escenario controlado, contabilizando únicamente dos casos humanos confirmados en los últimos 25 años.

Frente a este escenario, los expertos en infectología remarcan la necesidad absoluta de realizar una consulta médica inmediata tras cualquier contacto directo con un ejemplar sospechoso. La recomendación sanitaria es estricta: si una persona encuentra uno de estos mamíferos voladores dentro de su habitación al despertar, debe recibir atención profesional urgente, sin importar la presencia o ausencia de lastimaduras.

Autor: admin

Fuente: La 100