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Alemania debutó en el Mundial 2026 con una goleada que tiene un sabor conocido. Los teutones aplastaron a Curazao por 7-1 en Houston y repitieron el mismo marcador del Mineirazo, aquel partido histórico de Brasil 2014 donde en las semifinales humillaron al local en Belo Horizonte. Nmecha, Schlotterbeck, Havertz en dos ocasiones, Musiala, Brown y Undav marcaron para los europeos, mientras que el descuento, histórico para el fútbol caribeño, lo convirtió Comenencia. Un arranque mundialista con firma de campeón para un equipo que busca dejar atrás el maleficio de dos eliminaciones consecutivas en la fase de grupos.

El resultado remite directamente a aquella noche de junio de 2014 en el Estadio Mineirão. Alemania goleó 7-1 a Brasil en semis con goles de Müller, Klose, Kroos (x2), Khedira y Schürrle (x2), en uno de los partidos más recordados de la historia de la citas mundialistas. Diez años después, el marcador se repite en una versión muy diferente: no hay ningún drama de por medio, no es una semifinal y el rival no es el anfitrión, pero el número es el mismo. A su vez, hay un hombre que estuvo en ambos partidos: Manuel Neuer, siempre bajo los tres palos alemanes.

Por su parte, Curazao dio pelea durante una parte del primer tiempo pero terminó sucumbiendo ante la superioridad alemana. La lógica del fútbol se impuso sin discusión.

Para encontrar el resultado más abultado de Alemania en una Copa del Mundo hay que remontarse a 2002, en el Mundial de Corea y Japón. En la fase de grupos, los teutones aplastaron a Arabia Saudita por 8-0, con hat-trick de Klose y goles de Ballack, Jancker, Linke, Bierhoff y Schneider. En aquel certamen, Die Mannschaft llegó hasta la final, donde cayó 2-0 ante Brasil. El 7-1 ante Curazao es la segunda mayor goleada de su historia mundialista, a un gol de igualar ese registro.

Autor: admin