Cobrará $3 millones porque le cancelaron una compra sin avisar en Mercado Libre
La jueza Natalia Costanzo condenó a Mercado Libre, Andreani y al vendedor por una operación que nunca se completó. El fallo sienta un precedente para el comercio electrónico en Argentina.
Un hombre de Choele Choel, en Río Negro, compró un lavavajillas Whirlpool a través de Mercado Libre en julio de 2022. Pagó $167.913 en total, incluyendo IVA y envío, todo a través de Mercado Pago. El electrodoméstico nunca llegó, la compra apareció cancelada sin que él lo autorizara, y cuando quiso reclamar la entrega del producto, la plataforma ya le había devuelto el dinero por su cuenta. El problema era que ese mismo lavavajillas, para entonces, valía cerca de $300.000. El doble.
Lo que siguió fue un juicio que hoy tiene en alerta a las principales plataformas de comercio electrónico del país. La jueza Natalia Costanzo, del fuero Civil de Río Negro, condenó solidariamente a Mercado Libre, a la empresa logística Andreani y al vendedor Jobu S.A. a pagar en conjunto más de $3,2 millones al consumidor afectado. El fallo aplica el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor y distribuye la responsabilidad entre todos los actores que intervinieron en la operación.
El comprador había adquirido el equipo para facilitar las tareas del hogar en una casa con cuatro hijos y reuniones familiares frecuentes. Pero días después de concretar la compra, el producto nunca apareció y la plataforma canceló la operación sin su consentimiento. Él rechazó la devolución automática del dinero y exigió que le entregaran el lavavajillas tal como había contratado. No lo logró, e inició una demanda por daños y perjuicios.
El argumento de las empresas y por qué no funcionó
Durante el proceso, Mercado Libre defendió su postura habitual: dijo que solo ofrece herramientas tecnológicas para conectar a compradores y vendedores, que no participa en la venta ni en el transporte, y que sus términos y condiciones limitan cualquier responsabilidad derivada de incumplimientos. Andreani, por su parte, alegó que el caso debía resolverse en la Justicia Federal porque es un operador postal, y sostuvo que el paquete había sido devuelto al remitente por pedido del vendedor bajo la figura de "rescate de cliente".
La jueza rechazó todas esas defensas. En uno de los puntos centrales del fallo, sostuvo que Mercado Libre "no se trata de un simple intermediario", sino de "un eslabón fundamental en la cadena de comercialización". Según la resolución, la empresa organiza, estructura y lucra con las operaciones dentro de su ecosistema digital, por lo que no puede desentenderse cuando algo falla. Lo mismo consideró respecto de Andreani: al encargarse del transporte y la entrega física del producto, también forma parte de esa cadena y debe responder ante el consumidor.
La condena total de $3.282.870 más intereses y costas se distribuye entre distintos conceptos: daño emergente, privación de uso, daño moral y un daño punitivo de $2 millones, impuesto por considerar que las empresas tuvieron una conducta "objetivamente descalificable". Para la magistrada, ninguna de las firmas demostró haber hecho esfuerzos reales para resolver el conflicto ni para garantizar que la compra se completara.
Un antecedente que puede cambiar las reglas del juego
El fallo también pone en cuestión algo que las grandes plataformas tecnológicas usan con frecuencia como escudo: sus propios términos y condiciones. Para la Justicia rionegrina, esas cláusulas no pueden estar por encima de lo que establece la Ley de Defensa del Consumidor.
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